Parecía una cuenta regresiva que nunca iba a llegar. Ahora estoy acá. Sentado en mi living, mirando las cuatro paredes blancas que lo delimitan. Mirando los cuadros, el techo, las fotos, respirando un aire que no voy a sentir familiar hasta el próximo invierno.
Extrañar caminar en pijama por el barrio
Extrañar cantar y bailar con Bibi
Extrañar ver amigos todas las semanas
Extrañar ver las bizarreadas televisivas de las productoras argentinas
Extrañar a Taz
Extrañar los retos de mi viejo y las opiniones de mi hermano
Extrañar todo lo que me hace bien y todo lo que me hace mal
Chau Argentina, te voy a extrañar. Nos vemos en Julio.
H.I.M
No matter what they say
gaga
Alone?
enero 15, 2016
Balance 2015
Estamos sentados sobre superficies frágiles que se pueden
quebrar. Está en nosotros poder levantarnos rápidamente y buscar otra firme. O,
por qué no, afirmarlas nosotros mismos.
Los días que quedan para recibir el próximo año se cuentan
con los dedos de una mano. Las imágenes, las historias, las risas, los aciertos
y los errores se miran a las espaldas y se camina por un camino que hace años
es eterno y no tiene una meta que pueda verse, porque todavía parece estar
lejos. Fue un año como cualquier otro y distinto a todos a la vez. Aprendo y
maduro, involuciono y me equivoco. La vida parece ser algo indefinible, pero
tiene un rasgo que nadie lo puede negar: es un jugársela constante. Dicen que
“el que no arriesga no gana” y todo es “a prueba o error”. El miedo eterno a
vivir la vida y la valentía de ser uno mismo sin importar la mirada del otro
que no sabe quiénes somos.
2015 de cosas buenas, de logros, de objetivos cumplidos y
algunos que se están por concretar. Ver que el esfuerzo y el trabajo tienen su
resultado, parcial o final, positivo. Ver que proponerse alcanzar algo no es un
insulto ni una anomalía, sino una energía que te ayuda a ponerle ese poquito
que les hacía falta a las cosas del día a día para que tengan otro color.
2015 de cosas malas, de despedidas que no son “hasta luego” y
son “hasta siempre”, de llorar y fumar un pucho que no te tranquiliza. Nunca
terminamos de conocer a las personas, a veces para bien, otras para mal. Nos
llevamos sorpresas al obtener respuestas en simples y cortas oraciones, que por
más que sean palabras, son huellas que el otro nos deja y nos enseña a saber de
quién rodearnos y de quién no. De los contraejemplos también se aprende…
2015 de risas, de miradas cómplices, de abrazos y de palabras
sinceras para con quienes fueron, son y van a seguir siendo amigos, compañeros,
hermanos del corazón. Aprender que los “amigos” no son moneda corriente ni
cosas que se coleccionan o se reemplazan. Son los baluartes únicos que te
mantienen con la mirada en alto cuando parece que uno no encuentra más motivos
para sonreír.
2015 de familia unida, de selfies con caras idiotas, de
chistes que no causan risa pero que te hacen reís, de covers con mamá y de
charlas con mi hermano. Aprender que no siempre van a estar con uno. Lo que hoy
es un para siempre, de repente se vuelve un recuerdo más que se fue, pasó,
saludó, dolió o gustó, y no vuelve más. Aprovechar los momentos que la vida te
permite vivir con quienes te rodean desde tus primeras palabras, primeros
pasos, primeros aciertos y primeros errores. En parte, somos el espejo de
quienes decidieron nuestro nombre, nuestra escuela, nuestras primeras ropas y
primeros gustos.
2015 de nuevas compañías, de nuevas historias. Conocer a
quien te roba el corazón con unas simples palabras o breves relatos. Conocer a
quien te escuchó y supo confiar en vos. Conocer a quien hoy quiero más que a ninguno
y que nada ni nadie va a poder cambiarlo, porque por más obstáculos o montañas
rusas que viví con él, hoy sigue ocupando un lugar especial. Aunque le guste una
cantante que no canta en vivo y cuando se apura al hablar se olvida de
pronunciar el final de las palabras, tiene el corazón más noble que conocí en
lo que tengo de vida. Porque a veces uno aprende a tomar distancia para no
lastimar, o porque no encuentra otra manera de cuidar a quien quiere. Uno se
miente todo el tiempo, porque odia que el corazón le gane a la mente. A veces,
ser más humanos y vivir el conocer desde la honestidad y trasparencia, te
permite dar cuenta que vale la pena jugársela por lo que hoy da miedo. ¿O
no?...
2015 que no se va a terminar nunca, de algunas cuestiones
inconclusas, de muchas incógnitas y de algún que otro misterio que es mejor no
develar. A veces peleamos tanto por encontrar una certeza que nos olvidamos que
también está bueno vivir en la incertidumbre. Ahí es donde lo más puro de cada
uno aflora para poder resolver cuestiones que de antemano parecen ser un
colapso absoluto de la vida. Miramos para delante y caminamos, nos caemos, nos
volvemos a levantar.
El jean se rompió, la rodilla duele un poco. Seguir
caminando.
Volverse a tropezar, esta vez, sin caerse al piso. Los brazos
sirvieron de balanza y estabilidad. Secarse la frente, refregarse los ojos.
Seguir caminando.
En menos de un mes voy a estar cruzando el Océano Atlántico
durante medio año. Acompañado y no acompañado a la vez. La vida te da algo y te
saca lo otro. Nosotros le damos algo y también le sacamos mucho. Es el ida y
vuelta comercial que a veces llega a trepar hasta lo más alto de los sueños de
cada uno de los que todos los días nos despertamos pensando en algo, alguien,
“alguienes” o en nosotros mismos.
Feliz de vivir, feliz de soñar, feliz de acompañar, de
escuchar, de gritar, de enojarme, de llorar, de bailar, de pasear, de charlar,
de abrazar, de besar y de…amar?
¿Qué es ser “feliz”?
Fin.
P.M.E.
noviembre 05, 2015
Thalía, volvete a poner la costilla
En aproximadamente 2 meses me voy a estudiar y vivir a otro continente...no suena un poco fuerte eso? Aunque sea la cruda verdad.
A veces me pregunto como pueden darse cosas tan soñadas y esperadas. Uno siempre vive de sus metas, aunque a veces parezcan lejanas. Se vienen encima tantos recuerdos, tantas perspectivas que parecían locuras y pensamientos que yacían en el cajón de los sueños junto con recuerdos del pasado. Es una mezcla entre lo que fue, lo que ahora es, y lo que puede llegar a ser.
Los esquemas y estructuras que siempre fueron la coraza que hacía que nada pareciera afectarme hoy se caen y me dejan desnudo a lo imprevisible. Uno puede planear hasta un punto, el resto, queda librado al "que sea lo que tenga que ser".
Se termina el cuatrimestre, se termina el año, se termina mi estadía vitalicia en mi casa hasta el próximo invierno. ¿Se cierra una etapa y empieza otra? Ahora comienzan las preguntas sin respuestas, o con respuestas que no quiero pensar.
De todos los años, todos los meses, semanas y horas aprendemos algo distinto. A veces residual, otras veces emergente diría un autor inglés que estudié hace un par de años. Todo vuelve, surge lo nuevo y lo arcaico se hace presente y a veces no es tan anticuado como pensamos.
Miro para delante, piso hacia atrás e intento poner mi mejor cara para algo que no sé cómo va a ser. ¿Apocalipsis para el "obse"? me parece que sí, o no.
A veces me pregunto como pueden darse cosas tan soñadas y esperadas. Uno siempre vive de sus metas, aunque a veces parezcan lejanas. Se vienen encima tantos recuerdos, tantas perspectivas que parecían locuras y pensamientos que yacían en el cajón de los sueños junto con recuerdos del pasado. Es una mezcla entre lo que fue, lo que ahora es, y lo que puede llegar a ser.
Los esquemas y estructuras que siempre fueron la coraza que hacía que nada pareciera afectarme hoy se caen y me dejan desnudo a lo imprevisible. Uno puede planear hasta un punto, el resto, queda librado al "que sea lo que tenga que ser".
Se termina el cuatrimestre, se termina el año, se termina mi estadía vitalicia en mi casa hasta el próximo invierno. ¿Se cierra una etapa y empieza otra? Ahora comienzan las preguntas sin respuestas, o con respuestas que no quiero pensar.
De todos los años, todos los meses, semanas y horas aprendemos algo distinto. A veces residual, otras veces emergente diría un autor inglés que estudié hace un par de años. Todo vuelve, surge lo nuevo y lo arcaico se hace presente y a veces no es tan anticuado como pensamos.
Miro para delante, piso hacia atrás e intento poner mi mejor cara para algo que no sé cómo va a ser. ¿Apocalipsis para el "obse"? me parece que sí, o no.
julio 28, 2015
El cambio
Cuando uno siente que todo puede cambiar en días, empieza ese revoltijo en el estómago que no es malo, tampoco bueno, es especial. Como si fuese sólo una sensación, se concreta, se visualiza, hasta a veces se desea. La mente piensa consecuencias, positivas y negativas, se llena de "miedos". ¿Qué son los miedos? ¿Existen? ¿Los hacemos aparecer o desaparecer nosotros mismos?.
Caminar recto no siempre es hacer lo mejor para lo que pensamos que queremos. ¿Queremos o pensamos que queremos? Pregunta que más de uno se hizo cuando tuvo que tomar una decisión, o al menos cuando comenzó a pensar en tomar una decisión.
La vanguardia actual toma la bandera de la libertad y la libre expresión, la explosión del sentimiento y del accionar, con el límite de la moral siendo el guardaespaldas de la locura y la rebeldía. "¡Animate, dale, es una oportunidad única! ¡¿De la vas a perder?!"
Comprá
Vendé
Regalá
Pagá
Elegí
¿Puedo decir al menos un "no" pasajero por unos minutos? ¿Por qué no podemos tener la mente en blanco aunque sea solo un minuto?
Y del otro lago del ring...
Relajá
Ya fue
No te hagas mala sangre
Vos, fumá
Aguantá
¿Por qué se llega a polos tan disimiles? Pareciera que el punto medio no existe. La palabra "equilibrio" no está en nuestro diccionario hoy en día. ¿Por qué?
¿Por qué quiero saber los por qués de todo lo que me rodea? No lo sé.
mayo 30, 2015
Mr. Fahrenheit
¿Qué tendremos en la mente cuando pensamos que porque se termina una semana nefasta (palabra de uso rutinario en mi hablar) todos los problemas se van con ella?
Algunos dicen que tomé la decisión más madura de mi vida, aunque de todas formas duela. Otros prefieren darme palmadas en la espalda y me miran con el ceño hacia arriba, con un dejo de...¿"pena"?. Si vamos al punto, lo que hice fue dejar todo en un gris indefinido que no hace ni bien ni mal, pero hace mejor que no haberlo hecho. No es angustia, no es dolor puro, es tristeza. Soltar sanamente es la mejor manera de esperar una vuelta sana, y que las cosas puedan tomar su rumbo en el momento adecuado. ¿Quién me asegura que eso pase? Solamente un poco de seguridad hace que uno piense que las cosas puedan resultar más adelante.
Es pensar todos los días en la persona que te vuela la cabeza, que te hace olvidarte en cada rato juntos que los problemas están a la vuelta de la esquina y que te da ganas de apostar a querer a alguien más. Definitivamente vale la pena.
Si realmente te importa alguien, uno tiene que poder separar el sentimiento de la razón y tomar decisiones en equilibrio con ambos polos. Ahora, dicho folklóricamente, "estás en bolas"... y hay que estar en bolas. Es la incertidumbre del "¿me extraña?", "¿me piensa?", "¿qué piensa?", "¿qué siente?". Son preguntas que tu cabeza maquina todos los días soñando con que todo lo bueno llegue otra vez y al 100%.
A veces tenemos que dejar que el espacio del otro se resuelva por su cuenta, sin ser un paralelo en el proceso, para poder caminar juntos en un futuro incierto que seguramente sea más lindo de lo que era. La persona que te inspira confianza absoluta y que te deja ver de ella todo lo que le gusta ser y lo que no, es la que sabe que uno tiene un único objetivo: hacerla feliz con lo simple y lo cotidiano, con un gesto, una sonrisa, una mirada, un empujón, un "te robo la nariz" y te la devuelvo a los días. Qué juego tonto y aniñado pero que cuando nace de uno naturalmente no deja de ser gratificante.
Creo que siempre hay que apostar a las cosas y si sentimos que realmente vale la pena querer, hay que pelearla hasta donde uno sienta que es sano. Si hasta acá fue sano, fue lindo y fue genuino, ¿porqué no puede serlo más adelante?
Hacía mucho no expresaba mis sentimientos hacia alguien en particular por acá, pero a veces, solo a veces, cuando uno ve en las cosas del día a día a quien te dejó sonreír tantas veces y te hizo sentir que era posible, se le dedican unas líneas que por más virtuales o superficiales que puedan ser, expresan un céntimo de todo lo que el corazón quiere explicarle y no puede.
Algunos dicen que tomé la decisión más madura de mi vida, aunque de todas formas duela. Otros prefieren darme palmadas en la espalda y me miran con el ceño hacia arriba, con un dejo de...¿"pena"?. Si vamos al punto, lo que hice fue dejar todo en un gris indefinido que no hace ni bien ni mal, pero hace mejor que no haberlo hecho. No es angustia, no es dolor puro, es tristeza. Soltar sanamente es la mejor manera de esperar una vuelta sana, y que las cosas puedan tomar su rumbo en el momento adecuado. ¿Quién me asegura que eso pase? Solamente un poco de seguridad hace que uno piense que las cosas puedan resultar más adelante.
Es pensar todos los días en la persona que te vuela la cabeza, que te hace olvidarte en cada rato juntos que los problemas están a la vuelta de la esquina y que te da ganas de apostar a querer a alguien más. Definitivamente vale la pena.
Si realmente te importa alguien, uno tiene que poder separar el sentimiento de la razón y tomar decisiones en equilibrio con ambos polos. Ahora, dicho folklóricamente, "estás en bolas"... y hay que estar en bolas. Es la incertidumbre del "¿me extraña?", "¿me piensa?", "¿qué piensa?", "¿qué siente?". Son preguntas que tu cabeza maquina todos los días soñando con que todo lo bueno llegue otra vez y al 100%.
A veces tenemos que dejar que el espacio del otro se resuelva por su cuenta, sin ser un paralelo en el proceso, para poder caminar juntos en un futuro incierto que seguramente sea más lindo de lo que era. La persona que te inspira confianza absoluta y que te deja ver de ella todo lo que le gusta ser y lo que no, es la que sabe que uno tiene un único objetivo: hacerla feliz con lo simple y lo cotidiano, con un gesto, una sonrisa, una mirada, un empujón, un "te robo la nariz" y te la devuelvo a los días. Qué juego tonto y aniñado pero que cuando nace de uno naturalmente no deja de ser gratificante.
Creo que siempre hay que apostar a las cosas y si sentimos que realmente vale la pena querer, hay que pelearla hasta donde uno sienta que es sano. Si hasta acá fue sano, fue lindo y fue genuino, ¿porqué no puede serlo más adelante?
Hacía mucho no expresaba mis sentimientos hacia alguien en particular por acá, pero a veces, solo a veces, cuando uno ve en las cosas del día a día a quien te dejó sonreír tantas veces y te hizo sentir que era posible, se le dedican unas líneas que por más virtuales o superficiales que puedan ser, expresan un céntimo de todo lo que el corazón quiere explicarle y no puede.
abril 29, 2015
6 motivos por los cuales decir "no"
Como todos miércoles de hace mes y medio, son mis días bisagra en la semana y en los que no curso en la facultad ni tampoco doy clases. Acompañado de la lluvia, revisando viejas notas que escribí, me encontré con ésta. La leí una, dos, tres veces. Repasé comas, puntos aparte y finales. Volví a recordar, a entender, y a pensar como ese día
La nota es del 13 de enero de 2012. Tenía 18 años, acababa de terminar el secundario hacía 1 mes y medio, estaba por irme una quincena a mis primeras vacaciones con amigos y seguramente estaba en mi cuarto o donde ahora mismo estoy, sentado en la mesa del comedor tomando mates.
"Es otra vuelta de página, un libro leído 100 veces
No neguemos eso que queremos, porque el día que lo podamos tener, va a ser muy tarde
No imploremos por un cariño inexistente, porque ese mismo cariño está esperando en otro corazón
No digamos "nunca" cuando puede ser un "siempre", y no digamos "seguramente" cuando en realidad es un "quizás" porque la seguridad es absoluta, pero el fracaso es certero y común en todos nosotros.
No dejemos que nos lastimen, si el que lastima es alguien que no ocupa lugar en nuestras vidas
No lloremos por quien no lo merece, y lloremos por quienes nos cambian el día en tan solo un minuto
No digamos "te amo" seguido, porque el "te amo" verdadero se hace esperar
Y esperando, se nos pasa la vida
Y la vida, es aquello que nos da fuerzas para hoy
dejar un sentimiento y comenzar
otro"
A veces me pregunto si algo de todo cambió, o si siempre fue así...
La nota es del 13 de enero de 2012. Tenía 18 años, acababa de terminar el secundario hacía 1 mes y medio, estaba por irme una quincena a mis primeras vacaciones con amigos y seguramente estaba en mi cuarto o donde ahora mismo estoy, sentado en la mesa del comedor tomando mates.
"Es otra vuelta de página, un libro leído 100 veces
No neguemos eso que queremos, porque el día que lo podamos tener, va a ser muy tarde
No imploremos por un cariño inexistente, porque ese mismo cariño está esperando en otro corazón
No digamos "nunca" cuando puede ser un "siempre", y no digamos "seguramente" cuando en realidad es un "quizás" porque la seguridad es absoluta, pero el fracaso es certero y común en todos nosotros.
No dejemos que nos lastimen, si el que lastima es alguien que no ocupa lugar en nuestras vidas
No lloremos por quien no lo merece, y lloremos por quienes nos cambian el día en tan solo un minuto
No digamos "te amo" seguido, porque el "te amo" verdadero se hace esperar
Y esperando, se nos pasa la vida
Y la vida, es aquello que nos da fuerzas para hoy
dejar un sentimiento y comenzar
otro"
A veces me pregunto si algo de todo cambió, o si siempre fue así...
marzo 29, 2015
Vale la pena.
La vida sin problemas no es vida. No existirían las ganas de seguir adelante, no habría metas con obstáculos, no habría caminos a elegir porque todos conducirían al mismo destino. Mirada en alto y pies rápidos, ágiles, visión panorámica y brazos a los costados. Caminar seguro del o que uno siente y espera va a llegar por más profundo y espeso sea el río. Dejar de soñar y querer no es opción, menos, si vale la pena.
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